jueves, 15 de agosto de 2019

Reseña: La maldición del mar, de Shea Ernshaw



Título: La maldición del mar
Autora: Shea Ernshaw
Número de páginas: 320
Editorial: Puck
Sinopsis:
Tres jóvenes hermosas e incomprendidas llegaron al pueblo de Sparrow, en 1822.
Tres jóvenes hermosas e incomprendidas fueron ejecutadas por brujería un año más tarde.
La vida de las tres jóvenes se la llevó el mar.
Entonces cayó una maldición sobre Sparrow y, en el aniversario de la muerte de las hermanas Swan, la historia se repite.
Ellas han vuelto… con sed de venganza.
¿Quién podrá escapar de la canción del mar?



    La sinopsis nos presenta la trágica historia de las hermanas Swan, quienes son ejecutadas en el pueblo de Sparrow por ser consideradas brujas. Luego de su trágica muerte, cada 1° de junio y hasta el solsticio de verano, las hermanas regresan para cobrar venganza de su asesinato.
En esta novela, la autora plantea las características del pueblo de una manera tan realista que uno cree con facilidad lo que allí sucede, y hasta se puede sentir identificado con algunos personajes y situaciones.
Por momentos, somos como Bo, el protagonista de la historia, recién llegados a Sparrow, sin entender qué sucede y tratando de comprender cómo es posible que cada año, desde hace dos siglos, tres espíritus puedan secuestrar a muchachas del pueblo para pasar desapercibidas y seducir a tres muchachos, a quienes ahogarán como reclamo de su injusta ejecución.
¿Por qué nadie huye? ¿Por qué no escapan de esa maldición? Penny, la otra protagonista, lo explica sencillo: quienes viven en el pueblo, ya aceptaron que las cosas ocurren de esa manera y ni intentan luchar contra la venganza de las Swan. Es más, con el correr del tiempo incluso se generó un flujo turístico de personas que, impulsadas por el morbo, llegan a Sparrow para descubrir quiénes son las jóvenes secuestradas por las hermanas y quiénes serán los muchachos que morirán. Para el pueblo, esos turistas representan un ingreso extra muy importante y por eso no es raro escuchar que los jóvenes del lugar hasta organizan fiestas para dar inicio y cierre a la temporada de la maldición, sin que ningún adulto se les oponga. 

Me gustó mucho la manera en que se desarrolla la historia, ver qué piensa cada personaje sobre las hermanas Swan y, obvio está, disfruté conociendo a esas tres muchachas cuyos espíritus están atados a su deseo de venganza por lo injusto de la situación que deparó en sus muertes.
Los secretos revelados, la relación que se da entre Bo y Penny, la angustia de Penny y su madre por la desaparición de su padre, todo está planteado de una manera que no podemos dudar de ello, no tenemos con qué recriminarles, porque es coherente y bien trabajado. Uno ve cómo los personajes van dándose a conocer, evolucionan y descubren que pueden ser más de lo que son, ir más allá de lo que ya han logrado.
Hay magia entre las páginas de este libro, una magia teñida de dolor y reclamando justicia. Se palpa en el aire cuando la canción de las Swan comienza a sonar y atraen así a las chicas que les servirán de “envase” para sus almas. Hay fantasía, de esa que uno escuchaba y soñaba cuando era pequeño, cuando nuestros abuelos nos narraban leyendas de antaño. Por eso me resultó fácil sentirme parte del pueblo, viendo cómo todo se desenvolvía y deseando salvar a Penny y a Bo, al tiempo que esperaba ver a las hermanas Swan logrando la paz que tanto les hacía falta.
Un libro cautivante, muy propio de las leyendas y maldiciones, clásico y actual. Amé leerlo y espero ver más obras de la autora, sé que no me va a decepcionar.


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Leyeron el libro?
Qué les pareció?
Nos leemos pronto!

lunes, 5 de agosto de 2019

Reseña: Lo mejor de ir es volver, de Albert Espinosa




Título: Lo mejor de ir es volver
Autor: Albert Espinosa
Número de páginas: 240
Editorial: Grijalbo

Sinopsis: Albert Espinosa vuelve con una bella historia sobre los recuerdos, el perdón y el amor que transcurre el 23 de abril, el día del libro y las rosas, entre la ciudad de Barcelona y las islas de Ischia y Menorca.


Tengo tantas cosas para decir de este libro, tantas emociones que hacía tiempo no sentía al leer. En primer lugar, tengo que disculparme con Albert Espinosa. Durante años me negué a leerlo porque sus libros eran tan renombrados en las redes que me preocupaba que fuera como John Green. Odio seguir modas y Espinosa fue muy renombrado. Incluso recuerdo habérmelo cruzado en una Feria del Libro en Buenos Aires, cuando había cuadras y cuadras de chicos esperando por sus firmas. Obras como El mundo amarillo, Brújulas que buscan sonrisas perdidas y Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, constituyeron libros de los que me escapé siempre. Fui una completa idiota y necesito pedirle disculpas al autor aunque jamás llegue a leer esta reseña.
Escribe tan lindo, tan reflexivo y emocional. Llevaba tiempo (desde que leí El Fabricante de Muñecas, de R.M. Romero, hace más de un año) que un libro no me hacía llorar. Con Lo mejor de ir es volver, el llanto comenzó poco después de la mitad del libro y siguió hasta la última página.

La historia trata de Rosana, una mujer que cumple 100 años el 23 de abril del año 2071. Vive en un mundo bastante futurista, donde los robots hacen todas las tareas que los humanos en algún momento consideraron cotidianas y las leyes han cambiado de manera muy significativa. Por eso mismo, al lograr Rosana su centenario cumpleaños, accede a un beneficio llamado “Karma artificial”, que le permite postular a tres personas que le hayan causado un verdadero daño y luego elegir a uno de esos tres para ejecutarlo.

El libro va narrado por la propia Rosana y por Troy, el robot con rostro de niño de 13 años que fue asignado para aplicar el karma artificial de Rosana. A medida que avanzan los capítulos, vamos conociendo la dolorosa vida que sobrellevó Rosana, podemos comprender su manera de pensar y sentir a partir de lo que narra y de los tres postulados a ejecución que ella presenta. Los motivos están más que fundamentados y genera tanto dolor leerla contar sus razones, que dan ganas de ser Troy por un ratito y cobrarse uno la venganza tan ansiada por Rosana.
Pero esta novela no solo va de angustias y recuerdos tristes, también trata de valorar la vida, de saber rescatar lo bueno y aprender a perdonar y perdonarse. Tiene frases preciosas, tan fuertes y profundas, que hice lo que pocas veces me atrevo: marqué el libro con varias banderitas de colores.

Es una obra breve, de poco más de 230 páginas, pero contiene tanto, carga tantas emociones que te las transmite desde la primera página. El desasosiego por el avance de la tecnología y la pérdida de contacto entre las personas, los restos de una guerra mundial que lo destrozó todo y dejó el mundo a la deriva, las reflexiones de alguien que lo vio todo en un siglo de vida y lo repiensa desde la postura de valorar lo bueno y comprender lo malo.

Me impactó, como hacía tiempo no me sucedía. Creo que es mi primera lectura preferida en lo que va del año y eso es mucho para mí. Nunca pensé que me atraparía tanto una historia que parecía tan simple y breve. Y el final… ¡Dios! Ese final fue genial. Cada capítulo tiene su punto a rescatar, pero los últimos son los más movilizantes y te hacen cuestionar muchas cosas. Ahora pienso buscar las demás obras de Espinosa y darles la oportunidad que les negué por tanto tiempo.


Una buena pérdida vive siempre dentro de ti,
y debes convivir con ella, no hay atajos.


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¿Han leído algo del autor? ¡Espero sus comentarios!
¡Nos leemos pronto!